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La Delfinoterapia es "Un salto cuántico a la alegría cósmica
universal"
¿Cómo llegó a ser una realidad?
Si bien este sistema es conocido en otros
puntos del planeta:
Cyberfin: Realidad
virtual con ellos
Pastilla delfín
Música, Videos, etc.
es en la
República Argentina, en Buenos Aires, adonde por primera vez se suma a
estos métodos tradicionales el inédito sistema "ADI DOLAN"®, el
cual quien suscribe ha recibido directamente de las fuentes.
Los delfines me develaron códigos secretos de contacto con ellos,
coordenadas de su ubicación, el nombre de 7 de ellos (por ahora
sólo este número, ya que conforme se va trabajando la comunicación se
amplía e intensifica), sello delfín y la utilización de
gemas muy significativas y particulares cuyo nombre dado fue "Geos
16", información de nueve ciudades intraoceánicas no conocidas
aún..
MÉTODOS
DE CONTACTO:
-
Con sello delfín.
-
Apertura del chakra
delfínico.
-
Contacto desde el interior
del paciente con la frecuencia sanadora de los delfines aún a
distancia de los mismos.
-
Contactan la esencia del
ser y desbloquean su chakra cardíaco y muchos más profundos.
-
Trabajan
con las diferentes esencias: esencia niño - esencia adolescentes -
esencia adultos, etc.
-
Lectura de las aguas.
¿CÓMO
OPERAN?:
¿EN
QUÉ NOS AYUDAN PUNTUALMENTE?:
-
Conexión
intrauterina: contención y apertura a la esencia niño que ha de
llegar (embarazos, partos, recién nacidos).
-
Sanación
cuántica en fuertes conflictos - depresión.
-
Equilibrio
de los 4 cuerpos principales y los demás más sutiles.
-
Despeje
de viejos temores e inseguridades relacionados con vidas pasadas/nudo
existencial (con el aporte de la energía de las ballenas y los
akashas).
-
Apertura
a otras dimensiones.
-
Sanación
holística.
-
Sensitividad
y sensibilidad con la frecuencia energética de los delfines.
-
Tanatología:
Poesía de almas en vuelo.
-
Niños
dulces especiales.
- Contacto
sanador y reparador a distancia con la energía sostenida de los
delfines (casos realizados en el país y en el extranjero).
¿RESULTADOS?:
Depende de la entrega de nosotros hacia
los delfines y su amorosa energía:
-
Desbloqueo
de las esencias: esencia niño, esencia adolescente, esencia adulto,
etc., para mejor calidad de vida en lo cotidiano y en lo trascendente.
- Alegría
- Positividad en el accionar - Armonía desde lo profundo de la
esencia total del ser.
- Conexión
simultánea con diferentes dimensiones, planetas y lugares de agua.
- Conexión
con diferentes especies existentes en el planeta (estando en el agua
con ellos o no).
- Interactuando
con su energía amorosa y sutil, sanamos cuerpo y alma en un solo
salto cuántico.
- Protección
en y con distintos planos sutiles no visibles por el ojo humano.
ORÍGENES
Hace 60 millones de años, una especie de mamíferos retornó a las aguas
en busca de alimento. Como modo de supervivencia debieron modificar cada
parte de sus cuerpos; tenían que poder nadar -más que caminar- y salir a
la superficie para respirar. Asimismo debieron desarrollar nuevos métodos
de detectar y atrapar a sus presas. Gradualmente su torso se convirtió en
una forma alargada, de modo de poder tener movimientos más suaves en el
agua; su piel se convirtió en algo más sedoso, desapareciendo su pelaje,
y también cambiaron la posición de sus fosas nasales por un orificio en
el lomo. Finalmente, sus miembros pasaron a ser aletas.
MITOLOGÍA
La tradición ancestral de Grecia y los aborígenes de África une al
planeta Tierra con la estrella (el sistema estelar binario) Sirio. La Gran
Pirámide se alineó de tal modo que Sirio pudo ser estudiado; esta
"estrella del perro" se encuentra en la constelación Can Mayor
y se la llamó "estrella del Nilo" y "estrella de Isis"
por los egipcios.
Su aparición antes de la salida del sol en el solsticio de verano marcó
el desborde del Nilo, del cual dependieron la agricultura y también su
vida. Veneraban al Sol detrás del Sol.
Existe una historia que ha sido relatada por generaciones entre los
aborígenes y cuenta que las ballenas y los delfines originalmente
provenían del sistema de Sirio, con el objeto de ayudar a los seres
humanos. Ella indicaba que las ballenas se sacrificarían a sí mismas de
modo que el ser humano viviese y floreciese, es decir, evolucionara; de
esta forma los delfines estarían presentes para ayudar a los humanos en
su evolución.
Según Robert Shapiro y Julie Rapkin, en su libro "Despertar al Mundo
Animal", los delfines vienen de planetas de agua en la región de
Sirio, para trabajar en la preservación de nuestro planeta y, a su vez,
enseñar las artes de alegría, amor, felicidad y juego.
Se establece también que hay una predicción que sostiene que la raza
humana tenía sólo el 80% de probabilidad de supervivencia y que era
tarea de los delfines, con su poder intelectual y sus formas avanzadas de
comunicación, traer y facilitar a los seres humanos conocimiento de
civilizaciones ancestrales, de modo de unificar el pasado, presente y
futuro.
Los delfines habían sido reverenciados como dioses en el pasado y en
Grecia se dictaba la pena de muerte a quien los matara.
Alrededor de 2000 años A.C., los griegos decoraban sus ánforas con
representaciones de ballenas y especialmente de delfines. Al lado de su
legendario lema "Conócete a ti mismo", grabado en la entrada
del oráculo de Delfos, colocaron un delfín, equiparándolo a la
protección otorgada a los dioses.
Los aborígenes de Australia conservan leyendas de tiempos remotos en las
que se cuenta que los pueblos primitivos se dirigían a las playas para
comunicarse con los delfines, con los que mantenían una estrecha
relación espiritual, y que al finalizar aquellas reuniones de dos partes
-delfines y aborígenes- regresaban a sus respectivas moradas llevándose
consigo el contenido de sus comunicaciones telepáticas que,
posteriormente, transmitían al resto de los miembros de la tribu.
De este modo, durante muchos años los delfines, llamados con el nombre
genérico "dreamtime", fueron incluidos en la vida espiritual y
física de los pobladores de Australia. Las playas donde se solían
celebrar esos encuentros, consideradas lugares sagrados sobre cuyo
emplazamiento se guardaba un celoso secreto que sólo era transmitido
oralmente por los jefes espirituales de las tribus, de generación en
generación. Con el correr del tiempo, sin embargo, aquellas prácticas
fueron paulatinamente abandonadas, hasta su posterior recuperación por
colonos blancos.
Los indios americanos ven a los delfines como la simbolización
"Maná", la respiración sagrada de la vida. Una de las
historias en su folklore describe como la "abuela Luna" le
pidió aprender sus ritmos y movimientos de forma de que ella pudiera
abrir su lado femenino. Conforme el delfín se desplaza con estos ritmos,
entra en un estado llamado "dreamtime", una nueva realidad.
Al delfín le fue dado el don de la LENGUA PRIMORDIAL, el conocimiento que
toda comunicación es a la vez una forma, un patrón y un ritmo en el
sonido. Y él utiliza este conocimiento para establecer el vínculo entre
los niños de la Tierra y el Gran Espíritu.
La mitología de culturas muy remotas contiene historias similares:
-
Los
nativos de Groote Eylandt, una isla en el Golfo de Carpentaria, en el
norte de Australia, se consideran a sí mismos como descendientes
directos de los delfines. En sus ceremonias tradicionales, en las
cuales celebran el pasado mítico, los ancianos de la tribu se decoran
a sí mismos pinchándose el rostro con imágenes de delfines; danzan
y cantan en estado de trance hasta llegar a lo que ellos denominan
"Dreamtime" y en la leyenda el líder de los delfines es
llamado Dinginjabana.
-
Similar
a la anterior, existe otra tribu aborigen en las afueras de la isla
Morning Tom, en el mismo golfo, que aún cree que su fortuna y
felicidad dependen de estar en contacto con los delfines; se denominan
a sí mismos "La Gente Delfín" y conforme el tiempo
transcurre, los jóvenes de la comunidades van superando distintas
pruebas de iniciación de forma tal que cultiven su sensitividad y su
intuición, y el joven más sensitivo de todos ellos se convertirá en
el chamán. El mismo poseerá la habilidad de hablar directamente con
los espíritus de los animales, las plantas, los árboles y las
piedras, y podrá abrir canales de comunicación entre la gente y los
delfines. La "Gente Delfín" cree en realidad que su chamán
es un delfín que ha elegido reencarnar como ser humano y conoce una
combinación compleja de silbidos y señales que le permite a los
delfines acercarse a las costas; a esta altura, el chamán explica que
le habla a los delfines telepáticamente, de mente a mente.
-
La
gente de las Islas Gilbert (ahora conocida como Kiribati) en la
Polinesia, también solía llamar a los delfines. El chamán de la
tribu ingresaba a un estado alterado de conciencia, en el cual su
espíritu salía del cuerpo y permitía así ingresar el del delfín.
ESPECIES
Existen diferentes
clases de delfines que habitan en diferentes tipos de aguas: dulces y
saladas. Estas especies se pueden encontrar en los océanos Atlántico,
Pacífico e Índico y son más de 30: moteados, mulares, "nariz de
botella" y otras; algunos de los delfines oceánicos son el
Pantropical moteado, el común, el rayado, el Clymene, el "trompa
blanca" el Dos colores del Atlántico y del Pacifico, el chileno,
etc.
Entre los delfines de río, encontramos el del Amazonas, el del Río
Chino, el de Franciscana, el del Indus y el del Irrawaddy, entre otros.
UNA DE
SUS CAPACIDADES: EL "SONAR"
Los delfines tienen una sensibilidad acústica de oír diez veces más que
nuestro radio de alcance. Cuentan con un mecanismo resonante muy sensible
denominado "sonar", que constituye un ingenioso detector de la
frecuencias más sutiles; con esta sensible habilidad bioacústica, son
capaces de proyectar hologramas sónicos en otros organismos vivos, como
cierta clase de moluscos y el erizo de mar aplanado. La información
contenida en estos hologramas es recuperada a continuación por otros
delfines, lo que les permite crear un sistema de memoria externo a ellos
mismos.
Realizan operaciones sónicas en el cuerpo, ya que pueden "ver"
dentro del mismo como si su sonar les confiriera la visión de rayos X.
Con este sonar desarrollado, pueden ver a través de la piel, percibiendo
la forma y movimiento de nuestros órganos internos, el movimiento de
nuestros pulmones y el latir de nuestros corazones.
Los sonidos que los delfines emiten se encuentran entre los 1.000 y 80.000
HZ, mientras que nuestro espectro de comunicación es mucho más bajo,
entre 300 y 3.000 HZ. Los sonidos audibles para el ser humano oscilan
entre 20 y 20.000 HZ, lo que implica que nosotros podemos realmente
escuchar los sonidos que emiten los delfines entre 10.000 y 20.000 HZ,
esto no indica que no percibamos o respondamos a alguno de naturaleza
ultrasónica.
Sus sistemas acústicos les proporcionan "radiografías
acústicas", pudiendo dar información sobre la composición interna
de los objetos. Tienen la capacidad para el reconocimiento del "ecosonar",
este es análogo al movimiento que producen nuestras manos cuando aplauden
en un cuarto oscuro e intentan hacernos dar una vaga idea de dónde están
las paredes.
Debido a que los sonidos viajan más rápido y con mayor claridad bajo el
agua, ellos son capaces de percibir una idea precisa de su mundo
simplemente interpretando los ecos que oyen. Esto podría conducir a
alguna forma de contacto telepático.
El "sonar" de un delfín es capaz de discernir entre las densidades
de los diferentes metales.
Según el obstetra Michel Odent, no hay duda sobre que el ultrasonido
tiene efectos biológico en nosotros. Un caso contundente surgió durante
un programa de nado con delfines registrado por investigadores en los
EE.UU.: de acuerdo con su informe, una nadadora que participaba en este
programa diario fue golpeada en las costillas por uno de ellos, el cual
siempre había sido muy dócil. Un poco sorprendida y bastante alterada
por el incidente, fue trasladada al hospital más cercano, donde se le
tomaron radiografías. Una vez que el médico a cargo tuvo los resultados,
se le informó que se había detectado un tumor pulmonar, justo por debajo
de las costillas adonde el delfín le había dejado un moretón a la
nadadora. ¿Había el delfín localizado el tumor o era una mera
coincidencia?. A este fenómeno de detección de los delfines se lo
denomina "ecocolocadón".
Su habilidad telepática hace que aún de un modo simbólico y a nivel
telepático suela provocar un efecto de transformación total en la vida
de un individuo a través de su sonar sanador y su mirada profunda,
provocando la activación de los chakras cardíaco, laríngeo y del tercer
ojo. El delfín ha desarrollado particularmente su chakra del tercer ojo,
lo que le permite tener una habilidad clarividente eminente; conjuntamente
con el chakra laríngeo, con el sistema acústico denominado sonar y su
tercer ojo, se convierte en un captador de sabiduría y mensajes cósmicos
de distintos niveles espirituales, los cuales tienen la capacidad de
transmitir, simultáneamente de haberlos recibido, al ser humano.
Además de la apertura de los canales de percepción humana, la tarea
principal de los delfines es activar y conectar el chakra del tercer ojo y
el cardíaco. Esa alegría e inocencia que ellos despliegan a través del
juego, tiene en verdad como objetivo la activación del chakra cardíaco a
tal punto que se provoque un despertar espiritual. De ello puede dar
sobradas explicaciones y aseveraciones el doctor e investigador inglés
Horace Dobbs.
Aparte de las capacidades clarividentes que los delfines son capaces de
despertar o expandir dentro del ser humano, también pueden sanar. Con sus
sentidos tan desarrollados pueden fotografiar el aura humana, detectar
bloqueos y fugas de energía y repararlas al instante, ya que son capaces
de captar y procesar una energía en extremo sutil. Sus órganos
sensoriales pueden percibir campos vibratorios más profundos y casi
imperceptibles para nosotros. A través de su contacto telepático ayudan
a desacralizar viejas estructuras mentales de conducta.
Adriana
Dimarco
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